BOLETÍN

Por: Álvaro Samuel.

latrincheranoticias.wordpress.com

EJERCER EL DERECHO AL VOTO- EL DÍA DE LAS ELECCIONES- HENRI FALCÓN- DISCURSO DEL PRESIDENTE ELECTO EN MIRAFLORES- LAS CIFRAS- REACCIÓN DE LA DERECHA INTERNACIONAL.

Desde 1998 en los venezolanos han tenido 24 oportunidades de ejercer su derecho al voto, de decidir su destino, no es una cifra baladí para un país que supuestamente vive una dictadura castrochavistamadurista, donde en cada proceso electoral al que asisten invitados internacionales de todas las tendencias políticas valoran positivamente el sistema electoral venezolano, llegando a decir que es de los más transparentes que existen en el mundo.

Antes de la llegada de la Revolución Bolivariana de Venezuela todavía se ejercía el derecho al voto en las arcaicas boletas electorales, con un registro electoral que permitía votar hasta a los muertos, y donde los votos que sacaba el Partido Comunista de Venezuela era repartido entre los demás partidos de derecha que ostentaban el poder y donde siempre se veían largas colas alrededor de los centros electorales donde los votantes podían pasar largas horas para ejercer su derecho.

Con la implantación de las máquinas captahuellas y las máquinas de votación ejercer el derecho al voto se ha transformado de una odisea a un placer, con solo seleccionar el candidato de su preferencia en la boleta electrónica y luego poner el dedo en la opción de votar que aparece en la pantalla de la máquina se ejerció el derecho al voto, todo el proceso desde la máquina captahuella hasta la firma en el cuaderno de votación se realiza en menos de un minuto.

En las elecciones presidenciales del pasado 20 de mayo no hubo ninguna diferencia con los anteriores procesos electorales, el pueblo venezolano salió a votar por el candidato de su preferencia en total paz, dentro de los centros de votación las personas esperaban con calma el momento de ser llamados a sus respectivas mesas, al terminar de ejercer su derecho se dirigían a sus hogares a seguir con sus vidas, pero con la convicción en la mirada que deja el haber cumplido con la patria sin importar por quien hayan votado.

Los testigos de mesa de cada partido, los miembros de mesa, las máquinas de votación y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) cumplieron a cabalidad con su trabajo como siempre en cada proceso electoral, porque como dice el maestro Simón Rodríguez: las cosas para hacerlas bien, hay que hacerlas dos veces: la primera enseña a la segunda, y en Revolución ya llevamos 24 elecciones que han llevado al sistema electoral a ser catalogado como uno de los mejores y más transparentes del mundo.

***

El día amaneció nublado y con lluvias esporádicas, pero eso no detuvo al pueblo venezolano que salió de sus casas desde temprano a ejercer su derecho al voto, algunos después de votar se dedicaron a ver películas, otros llevaron a sus hijos al parque cercano para pasar un rato de esparcimiento, hay quienes se quedaron en sus casas leyendo un libro o haciendo tareas del trabajo.

Pero los revolucionarios comprometidos que forman parte de las UBCH, las comunas, y los Consejos Comunales se dedicaron todo el día a buscar los votos casa por casa, prestaron sus automóviles para llevar a aquel chavista que vive lejos de su centro de votación a ejercer su derecho al voto, porque hubo una falta extraña de transporte que fue denunciada en varias ocasiones a través de las radios comunitarias.

Se turnaban para ir a sus casas y comer volando porque no se podía perder tiempo en un día tan importante para la República Bolivariana de Venezuela, donde se jugaba la libertad y la soberanía del pueblo, se les veía una luz que los cubría, la luz que cubre a los guerreros que luchan por las causas justas de la humanidad, y aunque se quisiera ver el cansancio en sus cuerpos, era imposibles, la fuerza hercúlea manaba de sus poros a chorros.

Y a los camaradas invisibles que no se veían pero estaban monitoreando el movimiento de electores de cada municipio, cada estado, de toda la nación a ellos también hay que aplaudirlos, porque no es fácil montar un aparato de información tan complejo sin un equipo preparado mental y físicamente para un trabajo que empieza la noche anterior a las elecciones y termina horas después que se dan a conocer los resultados definitivos.

El amor a la patria y a la Revolución es tan grande en ellos que dejaron a sus hijos y a sus familias para hacer este digno trabajo voluntario, que más nobleza se les puede pedir.

La ansiedad fue la compañera permanente el pasado 20 de mayo en Venezuela, los chavistas esperaban el desenlace final de la batalla electoral que al igual que las huelas dactilares donde ninguna es igual a otra,  ningún proceso electoral en Venezuela es igual al anterior, este se caracterizó por la dificultad de los recursos ya que la guerra económica e inflacionaria siempre colocó su granito de dificultad.

Por supuesto al final las dificultades fueron saldadas con el esfuerzo desinteresado de muchos camaradas chavistas que prestaban sus carros para movilizar a los votantes, casas donde se cocinó el alimento que consumieron los testigos del oficialismo, etc. Así es el chavismo en Venezuela, una masa de hombres y mujeres colaboradores que cuando el clarín de la patria llama, hasta el llanto de la madre calla.

Toda esa energía chavista acumulada por el esfuerzo colectivo de las y los revolucionarios de Venezuela se manifestó en la reelección del Presidente Obrero Nicolás Maduro, en los 5.823.728 voluntades que dijeron ¡sí a la Revolución Bolivariana de Venezuela! ¡Sí al legado del Comandante Chávez!

***

Como todo niño malcriado que no le gusta perder se comportó el excandidato presidencial Henri Falcón, el cual al revisar los datos que le llegaban de los distintos centros de votación se le empezó a poner el rostro blanco por la gran diferencia que existía con relación al hijo de Chávez Nicolás Maduro, y sin pensarlo dos veces salió a desconocer los resultados antes de que las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) emitieran el primer boletín con el ganador de los comicios.

Tan valiente que se veía Falcón escupiendo a diestra y siniestra sus políticas neoliberales para un hipotético gobierno, y a la hora de la chiquita mostro su cara de bebe de siete meses, a los cuales dice José Martí lo único que les hace falta es el valor, y eso fue lo que le falto para aceptar que perdió ante un pueblo chavista que ante las circunstancias tan adversas salió a votar por la Revolución Bolivariana de Venezuela.

Falcón concentro su crítica en la cantidad de puntos rojos cerca de los centros de votación, el cierre de los centros de votación después de las seis de la tarde y la abstención promovida por el Frente Amplio.

Excusas baladí porque siempre se han puestos puntos rojos cerca de los centros de votación, al igual que puntos de la oposición; históricamente los centros de votación no cierran a las seis de la tarde porque hay votantes que deciden a última hora ejercer su derecho al voto; y lo de abstención no es culpa del gobierno ni del CNE que mucho hicieron para invitar a todo el pueblo a votar, eso es culpa de sus amigos de la oposición.

Al final este supuesto supercandidato demócrataneolibreal cayó en lo mismo de todos sus antecesores, que el CNE utilizó una maraña de trampas para que ganara Maduro, entre ellas esta una que no se la cree nadie: “El voto asistido, que ha sido otra perversidad, donde no solo se procura controlar al elector”, que hay 91.732 denuncias de testigos en centros de votación a los que no les permitieron ingresar, ni el mismo se cree esas mentiras ni sus testigos se estaban chupando el dedo mientras se hacia el voto asistido.

A los que no les gusta perder no deben entrar en competencias, porque en ellas se corre el riesgo de ganar o perder, y de nada sirve molestarse con el árbitro cuando el equipo contrario metió más goles que el de uno, la oposición y sus candidatos perdedores parecen cortados por la misma tijera, desde que se lanzan a la campaña ya están practicando para cantar fraude, pero Falcón superó a Rosales y Capriles porque no espero el pitazo final para cantar fraude.

La ralea es la ralea, por más se le oculte con artificios ornamentales ella se muestra clara como el reflejo de la luna en los lagos cuando no hay nubes que la tapen, y Falcón no es la excepción, al verse perdido grito fraude al igual que sus antecesores como buen imitador que es.

***

En los alrededores de Miraflores esperaba el pueblo caraqueño los resultados de la contienda electoral, la música, elemento característico de la campaña relámpago acompañaba a los jóvenes y adultos que para demostrar su alegría bailaban al ritmo del tambor, de la salsa, del merengue, porque la victoria se sentía hervir en la sangre da cada mujer y hombre que se hicieron presente.

Los niños parecían gigantes montados en los hombros de sus padres, poco era el espacio que quedaba entre hombro y hombro al ver por la pantalla gigante que los representantes del CNE estaban por decir los resultados, apenas se escuchaban cortas conversaciones, hasta que el silencio se apodero de todos, para oír que Nicolás Maduro el candidato del Frente Amplio de la Patria obtuvo la victoria con 5.823.728 votos que era el 68% del total de votantes.

La tierra tembló y el Comandante Chávez escuchó el grito colectivo del pueblo chavista que despertó a Caracas con un ¡Viva la Revolución! ¡Viva Maduro! ¡Viva Chávez no joda! Grito lleno de la alegría de un pueblo que logró una victoria complicada, no había otra forma de celebrarse que con ese grito colectivo que es hermano del histórico de Yara, del grito de nuestros libertadores en Ayacucho.

Como líder humilde al escuchar ese grito del pueblo sin quitarse el polvo y el sudor se acercó a la tarima el hijo de Chávez, el Presidente reelecto Nicolás Maduro, agarrado de la mano de la primera combatiente Cilia Flores, saludaron a esa masa de pueblo chavista que esperaba sus palabras con las mismas ansias como el hijo espera su regalo del padre el día de su cumpleaños.

Las palabras del hijo de Chávez y del pueblo no se hicieron esperar, llegaron cargadas de alegría, de sinceridad, de agradecimiento hacia el pueblo venezolano que le está dando una nueva oportunidad, que confía en él para salir de la guerra económica, de la inflación inducida, de las arremetidas de gobiernos lacayos del imperio gringo que ya no encuentra forma como doblegar a este glorioso pueblo de Bolívar y Chávez.

Maduro pidió disculpas por los errores que ha cometido, porque es ser humano y los seres humanos no somos perfectos, hasta los grandes héroes de nuestra Mayúscula América cometieron errores. De nuevo puso la paz en la mesa como el pan que comparte hasta con los enemigos de la Revolución, porque cree fervientemente que ese es el camino para que los pueblos se desarrollen de la mejor manera y con las características autóctonas de sus naturalezas.

Invita a los candidatos perdedores a una mesa de diálogo como buen demócrata que es, se muestra humilde ante los vencidos, aunque algunos de ellos no merezcan esa humildad, llama al pueblo que voto por la Revolución, al que voto en contra, al que no voto por diversos motivos a trabajar por Venezuela, como uno solo, ya que al igual que las células del cuerpo que trabajan unidas el pueblo venezolano en pleno tiene que hacer lo mismo si quiere superar la difícil situación que vivimos.

De unión, unión y más unión estaban llenas sus palabras, pero también de valor ante las agresiones que se han llevado a cabo sobre Venezuela, y la que se llevaran a cabo en el futuro por los gobiernos títeres del mundo que solo se mueven y hablan cuando el imperio gringo les da permiso.

Durante poco más de una hora compartió con su pueblo, celebro la victoria de la dignidad, de la formación, del aguante, del conocimiento de nuestro papel histórico para con Venezuela y la humanidad, celebró la victoria de todos los pueblos libres y de los que quieren serlo como debe ser en medio del calor de los que la hicieron posible con su voto.

***

Esta victoria no se debe ver solo de forma cualitativa, sino también desde sus aristas cuantitativas. El padrón electoral venezolano es de 20 millones 571 electoras y electores inscritos, Lucena apunto que en este proceso electoral (hasta el primer anuncio) hubieron 8 millones 603 mil 936 votos válidos, Nicolás Maduro obtuvo 5 millones 823 mil 728 votos, Falcón un millón 820 mil 552 votos, Bertucci Carrero 925 mil 42 votos y Quijada 34 mil 614 votos.

La abstención en esta oportunidad fue del 52% del padrón electoral, una de la más alta en la historia de la Revolución, cosa que no vislumbra un fraude o algo por el estilo, porque en elecciones recientes en países hermanos han llegado al poder presidentes donde la participación del electorado es menor al 40% de su padrón electoral, lo que sí demuestra estas altas cifras de abstención en el proceso venezolano es que se debe llevar a cabo una fuerte campaña para promocionar el ejercicio del voto en esa parte de la población que por uno u otro motivo dejo de votar.

La oposición podría pensar que los casi 12 millones de venezolanos que no votaron son todos contrarios al Gobierno Revolucionario, se equivocan con ese análisis, una gran parte de esos venezolanos son chavistas que por estar descontentos decidieron no votar, y otra parte son venezolanos que no están con la oposición ni con la Revolución.

La victoria se obtuvo con el voto duro del chavismo, las dificultades que vive el pueblo venezolano con la guerra económica y ciertas debilidades ideológicas llevaron a este grupo de chavistas que antes votaron por la Revolución a no ejercer su derecho, sin duda es tarea urgente reconquistar la confianza de este grupo para futuras contiendas electorales.

Aunque los excandidatos de la oposición se hubieran unido en un candidato único, no se hubieran acercado lo suficientes al Presidente Obrero Nicolás Maduro, ya que todos los votos que sacaron sumados apenas llegan a 2 millones 780 mil 208 votos, que no es la mitad del voto duro del pueblo chavista, es posible que esa supuesta candidatura hubiera obtenido más votos pero los seguidores de la oposición están decepcionados por los continuos errores y promesas no cumplidas de sus líderes de la ex mesa de la unidad democrática.

***

A cada acción le sigue una reacción y la reacción de la derecha internacional que dice defender la democracia no se ha hecho esperar, ya empezaron a anunciar que no reconocerán los resultados de las elecciones del 20 de mayo, que se aplicaran más sanciones contra el del Gobierno Revolucionario, eufemismo que esconde la realidad, las sanciones tienen el objetivo de empeorar la situación del país para así capitalizar el descontento del pueblo venezolano en su favor.

Muchas son las opiniones de “expertos” que afirman que Maduro tendrá más dificultades para maniobrar porque la supuesta comunidad internacional no aceptara los resultados ofrecidos por el CNE, es que Estados Unidos, España, la Comunidad Europea y el grupo de Lima creen que son la comunidad internacional en pleno, cuando Venezuela tiene el respaldo de China, Rusia, los países del Alba, de la Celac, etc.

El gobierno de panamá afirma que el proceso electoral no fue democrático ni participativo; Rajoy enfoca su opinión en el fenómeno del 52% de abstención y que no se respetaron los estándares mínimos democráticos; Macri desde Argentina opinó que “tuvimos otro simulacro de elección democrática en Venezuela”; supuestos especialistas afirman que el Estado venezolano, ante el cerco que tiene, podría ir a un sistema de partido único como el de Cuba.

El gobierno de Costa Rica en un comunicado oficial  “expresa su profunda preocupación de que la jornada electoral no haya contado con la participación de todos los actores políticos, ni de observadores internacionales independientes, lo cual debilita la democracia”; Marcos Rubio dijo que “La dictadura de Nicolás Maduro ha hecho como se esperaba, llevó a cabo una ‘elección’ ilegítima. Maduro afirma que recibió más votos que el número total de personas que realmente votaron”.

Que podemos esperar de estos personajes y gobiernos que tienen 20 años diciendo que a la Revolución tiene el tiempo contado, ya se perdió la cuenta de cuantos supuestos especialistas han decretado que en Venezuela se vive en una dictadura, que Venezuela se está cubanizando, son veinte años que llevan sufriendo porque han intentado eliminar el buenmal ejemplo de la Revolución sin lograr su objetivo.

No lo han logrado con golpes de Estado, paro petrolero, gurimbas, con la desparición física del Comandante Chávez, guerra económica e hiperinflación inducida, el pueblo sigue defendiendo su Revolución, sigue dando ese buenmal ejemplo al mundo de que es posible construir su propio modelo de sociedad socialista y no solo copiar el capitalista porque ellos lo defienden a ultranza como si fuera el único camino a seguir de la humanidad.

Este grupo de personajes y gobiernos no se han dado cuenta que la geopolítica mundial se encuentra en constante cambio, se niegan a creer que América Latina ya no es el patio trasero de los Estados Unidos, cierran  los ojos ante una verdad que los aplasta, los pueblos del mundo ya no son tan fáciles de manipular como hace cincuenta años, que se dejaban engañar con un supuesto desarrollo capitalista que lo único que trajo fue miseria y muerte al mundo, los pueblos del mundo se están quitando el velo de la ignorancia y están viendo la luz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s